viernes, 5 de junio de 2015

Violencia domesticada

Violencia domesticada.
Los puntos sobres las íes…

      Asistimos días atrás a una nueva marcha de concientización de la violencia contra las mujeres. No cabe duda que la violencia doméstica, en su acepción legal amplia según se define en el artículo 2 de la Ley 17.514 [1], es un tema que no ha podido ser atacado con éxito. Es un debe de nuestra sociedad que requiere un rápido abordaje.
      
      Frente a esta problemática surgen las voces que piden leyes sancionatorias especiales. Legislar castigando duramente el feminicidio (que no es lo mismo que el femicidio) es, tal vez, la propuesta más resonante.  Y sobre esto me surgen dos grandes interrogantes: ¿Nuestro derecho no tiene ya previsiones especiales para esta situación? ¿Crear delitos especiales con penas importantes soluciona el problema?

    Abordando el primer punto, vemos que el homicidio (simple, por llamarlo de alguna manera) regulado en el artículo 310 [2] del Código Penal se castiga con penas que van de los 20 meses de prisión a 12 años de penitenciaría. En cambio, para el caso que el homicidio sea cometido en contra del cónyuge (hombre o mujer) o en contra del concubino o concubina, el mínimo es elevado a 10 años de penitenciaría, con un máximo de 20 años (artículo 311-1 [3]). Entendámonos bien, con este agravante especial la pena mínima aumenta doce veces, hasta casi igualar a la máxima del homicidio simple. De acuerdo a los parámetros generales de las penas de nuestro sistema penal, la previsión del castigo es realmente importante. Podremos discutir si este “agravante especial” no debería ser “muy especial” lo que conllevaría penas de 15 a 30 años, pero no veo la necesidad de sancionar una nueva Ley para regular lo que ya está regulado. Como ya se habrán dado cuenta, entiendo que sancionar el delito de “feminicidio” no aportaría nada nuevo a la solución del problema.
      
    ¿Implica lo anterior que no hay que hacer nada? En absoluto. Muy por el contrario, existen otros delitos que podrían modificarse para contemplar este grave problema. A simple modo de ejemplo, es interesante discutir el agregar agravantes semejantes al reseñado para el delito de homicidio a los delitos de lesiones, violencia privada o amenazas. Asimismo se podría ampliar el elenco de relaciones personales que agravan la pena, e incluir lo que en ella se incluye, comprendiendo entre otras a los noviazgos o relaciones afectivas actuales o pasadas a efectos de compatibilizarlos con la Ley de Violencia Doméstica (de cuerdo a la definición dada por el artículo 2 de la Ley 17.514). Incluso podría ampliarse el elenco de sujetos protegidos de los artículos 149 bis y ter del Código Penal (Incitación al odio o Comisión de actos de odio…) e incluir además de los ya listados, a los que se cometen en razón del género del agredido/a. Igual agravante debería incluirse en los demás delitos referidos anteriormente.

     Ciertamente hay mucho para hacer, pero no creo que la simple tipificación del feminicidio sea el camino.

Ya despejado el primer punto, queda por analizar la conveniencia de la creación de un nuevo delito como solución a un problema, e incluso analizar si el aumento de las penas ya existentes ayuda en la solución.

Existen ejemplos de delitos que ya están contemplados como tales, pero a los cuales, al combinarse, se les aplica una pena más gravosa. Tal vez el ejemplo paradigmático es la rapiña. Este super-delito, que no es más que un hurto con violencia o amenazas, conlleva un mínimo de pena a cuatro años, lo que resulta en que todo procesamiento deba ser con prisión. ¿Alguien en su sano juicio cree que esto ha reducido la comisión de este delito? Muy por el contrario, las rapiñas han aumentado en forma significativa desde hace unos años a esta parte. Más recientemente (en el año 1995) se crea un super-super-delito: el copamiento, que no es otra cosa que una rapiña con privación de libertad, pero con una duplicación de la pena mínima (8 años) y un gran aumento de la máxima (24 años). Tampoco fue útil para frenar la comisión de este delito.

De acuerdo a lo expresado, creo que queda claro que la tipificación de delitos muy específicos o el aumento de sus penas no es la solución a un problema. Tal vez sea parte de la misma, pero sin duda la menos importante, o la menos efectiva.

No existe solución mágica, pero entiendo que la misma tiene que transitar por otros derroteros. Educación, prevención temprana, medidas cautelares efectivas y controlables, entre otros, son algunos de los caminos que tal vez se deban seguir.

Ya finalizando, y reconociendo la gravedad de este tema, no debemos perder de vista que no toda violencia contra las mujeres es en razón de su género (o del género del victimario), como no todo delito cometido contra un negro o un judío es por racismo o por antisemitismo. Las motivaciones de la violencia no son siempre a causa de la “diferencia”, sino que multiplicidad de veces responden a otros motivos. Bajando a tierra, que existan anormales que  golpeen o maten a su pareja por andar con otro u otra responde más, muchísimas veces, a un erróneo sentimiento de pertenencia o simples celos que a una discriminación o subvaloración [de la mujer] como tal. Separemos la paja del trigo.

Por último, no debemos olvidar que la graduación de la pena tiene estrecha relación con el bien jurídico que se desea proteger. El castigar más un crimen cometido contra una mujer conllevaría, bajo este aspecto de la política criminal, a concluir que las mujeres son superiores al resto. Me suena un tanto supremacista.

Sé que estas reflexiones causarán polémica, y no faltarán quienes pidan mi linchamiento, pero… ¿qué sería de la vida sin polémicas?

Hasta la próxima.

@dannyvile




[1] Constituye violencia doméstica toda acción u omisión, directa o indirecta, que por cualquier medio
menoscabe, limitando ilegítimamente el libre ejercicio o goce de los derechos humanos de una persona, causada por otra con la cual tenga o haya tenido una relación de noviazgo o con la cual tenga o haya tenido una relación afectiva basada en la cohabitación y originada por parentesco, por matrimonio o por unión de hecho.
[2] Articulo 310. Homicidio.
El que, con intención de matar, diere muerte a alguna persona, será castigado con veinte meses de prisión a doce años de penitenciaría
[3] Articulo 311. Circunstancias agravantes especiales.
El hecho previsto en el artículo anterior será castigado con diez a veinticuatro años de penitenciaría, en los siguientes casos:
1. Cuando se cometiera en la persona del ascendiente o del descendiente legítimo o natural, del cónyuge, del concubino o concubina "more uxorio", del hermano legítimo o natural, del padre o del hijo adoptivo.
….

lunes, 18 de mayo de 2015

Las herencias malditas, o la construcción del relato.

Las herencias malditas, o la construcción del relato.
Los puntos sobre las íes…

Hemos finalizado un nuevo ciclo electoral. El tercero luego de la megacrisis del 2002, aunque la misma sigue omnipresente. Una vez y otra también, quieren hacernos creer que todo lo malo que subsiste es culpa de ella, y que todo lo bueno conseguido es a pesar de ella (la tan mentada “herencia maldita”) y que se logró únicamente por  mérito propio. ¿Nada es culpa de los de ahora, ni nada bueno hicieron lo de antes? Señores, ni muy muy, ni tan tan…

Nadie puede discutir el impacto y la gravedad de la crisis del 2002. Nadie puede discutir que la misma se desencadenó por una serie de causas ajenas al país, o si propias, ajenas al gobierno.

Si es discutible la capacidad de previsión que tuvo el gobierno nacional. O el departamental. No es difícil recordar a Chiarino Milans gritando a los cuatro vientos la existencia de brotes de aftosa en Argentina (mediados del 2001) y pocos meses después nos estallaba en nuestra propia cara. O al ex-intendente – hoy edil – firmando un convenio con ADEOM a fines de ese mismo año cuando nuestro vecino se caía a pedazos (o se volaba en helicóptero). Convenio que persiste en sus coletazos hasta el día de hoy, mientras seguimos esperando a los cisnes en el Miguelete…

Pero todo eso fue en el 2002… Fue embromado. Nadie lo duda. Pero supimos salir. Y bastante más rápido de lo que se preveía. Ciertamente debemos agradecer que el presidente de entonces no le hizo caso al F.M.I. ni al actual presidente. Y debemos agradecer también que Danilo tampoco les hiciera caso.

Tuvimos un 2002 calamitoso… pero supimos salir. Y salimos bastante mejor que nuestro vecino allende el Plata. Haber visto cualquier canal argentino en aquel entonces es una muestra de que es lo que NO nos pasó.

Muy por el contrario, el gobierno que inició en 2005 recibió un país ordenado, con un perfilamiento de las obligaciones que permitía augurar esperanzas, con una inflación menor a la actual, con aumento de los puestos de trabajo y aumento del salario real, con una mejoría en ciernes que preveía grandes éxitos y una situación parecida a la de 1999.

Y  antes que me salten arriba, lo anterior no es invento mío. Fue suscrito por José Díaz, Reinaldo Gargano, Danilo Astori, Azucena Berrutti, Jorge Brovetto, Víctor Rossi, Jorge Lepra, Eduardo Bonomi, Miguel Fernández Galeano, José Mujica, Héctor Lescano, Jaime Igorra y Marina Arismendi, y obviamente, por el actual presidente. Cuantos nombres conocidos… cuantos nombres actuales...

En palabras de ellos, “en el transcurso de 2004 la economía uruguaya consolidó el proceso de recuperación que se había iniciado a comienzos de 2003, tras la salida diseñada para la crisis del sistema financiero y la solución brindada a la concentración de vencimientos de deuda pública. En ese sentido, la producción global de bienes y servicios mostró un fuerte crecimiento en 2004, de 12,3%, recuperando de ese modo buena parte de la caída de la actividad registrada entre 1999 y 2002. El dinamismo productivo se sustentó en un entorno externo favorable y en un contexto interno de mejora en la situación financiera del gobierno y de política monetaria prudente (...) De este modo, en el último trimestre de 2004 el nivel de actividad alcanzó valores similares a los observados a principios de 1999 (…) En materia de comercio de bienes, en 2004 las exportaciones exhibieron un marcado aumento, de 32,5% medidas en dólares según datos provistos por el Banco Central del Uruguay (…) En un contexto de mejora de la situación financiera del sector público y de política monetaria restrictiva, la tasa de inflación se redujo a 7,6% en los doce meses terminados en diciembre de 2004 (…) En materia de remuneraciones, en un contexto de sensible aumento de los puestos de trabajo, en 2004 el salario líquido medio interrumpió la tendencia descendente experimentada desde 2002 y, en cambio, registró una suba de 2,9% en términos reales (…)  

Para los incrédulos, esta cita es extraída del mensaje del Poder Ejecutivo enviado al Parlamento en ocasión de la Rendición de Cuentas del año 2005, http://www.parlamento.gub.uy/htmlstat/pl/repartidos/camara/D2005070303-00.htm

Reiterando lo ya expresado, la crisis del 2002 fue embromada. Muy embromada. Terrible. Pero fue rápidamente atacada y revertida, pudiéndose entregar al siguiente gobierno un país en franca recuperación y con grandes expectativas. Y sobre eso creo que no existe posibilidad de duda alguna.

En el 2005 no se refundó el Uruguay. Simplemente se siguió por un camino de recuperación y crecimiento que se inició en el año 2003. Si el camino recorrido a partir de entonces fue bueno o malo es cuestión de gustos, o de corazón, y cada uno tiene el suyo. Pero no es razonablemente admisible seguir insistiendo con que en dicho año se recibió un país que se caía a pedazos. Tal vez se le pueda aceptar a doña María, pero no se le puede aceptar a un ciudadano interesado en la verdad, y menos aún aceptárselo a quienes suscribieron las citas que realicé.

Ya es hora de dejar de echarle las culpas de lo que hoy pasa a lo sucedido trece años atrás. Los éxitos y los fracasos deben admitirse como propios y no escudarse en la “herencia maldita”, que al decir de los implicados, no lo fue tanto.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, aunque yo creo que no es así. Tal vez sí sea cierto que es el único que se da cuenta de dicha circunstancia. Sean por tanto hombres. Dense cuenta que se ha tropezado mil veces con este peñasco, y aprovechen para construir a futuro aprendiendo de sus propios errores y no dedicarse a justificar sus fracasos en la culpa de otros.

No permitamos que nos inventen una realidad por parte de los mismos que afirmaron que era otra.

No permitamos que fabriquen una historia reciente que sea funcional a un proyecto, por sobre lo verídico.

No permitamos que echen la culpa a otros de sus propios errores o desatinos, sin perjuicio de apoyar lo que está bien, que no deja de ser bastante.

En definitiva, no permitamos que borren con la lengua lo que escribieron con su mano.

Hasta la próxima.



@dannyvile

martes, 5 de mayo de 2015

Ruido de campaña, o campaña con ruido.

Ruido de campaña, o campaña con ruido.
Los puntos sobres las íes…


Viendo la campaña por Montevideo, me surge la duda si la oposición capitalina logró entender la realidad de nuestra gente o sigue, en cambio, tratando de mirar lo que pasa con lentes equivocados (que por cierto, parte del “oficialismo” creo que peca por lo mismo).

            Al arrancar la carrera ya se vio al FA picando al frente, alejado, tranquilo, sin amenazas a la vista.

¿Qué amenazas podría haber si la Concertación logró descabezarse sola? En pocos días se sacó de arriba a los dos “candidatos naturales”.

Tal cual. Mandó a cuarteles de invierno a aquellos que se veían, y desde hace años, como los candidatos referentes de ambos partidos fundacionales a la intendencia montevideana. Hubo que inventar – si, inventar – nuevos candidatos en pocos días, y ciertamente podemos ver los resultados, o la falta de ellos. Se me podrá acusar que con el diario del lunes es fácil, pero ni el más tonto de los analistas no se hubiese dado cuenta que lo sucedido no gustó. Como dice el aforismo, lo que mal comienza, mal acaba. Y peor termina si en el camino se siguen tomando decisiones que a mi entender, son equivocadas. Decisiones que a mi juicio, hicieron ruido, tanto ruido que hacen que hoy se esté donde se está…

Veamos algunos ejemplos.

Durante meses, y no hace tanto, asistimos a una campaña “por la positiva”. No importa cuánto se le pegase, aparecía la sonrisa y la consabida frase de que no se respondería a los agravios, y que se mantendría lo que estaba bien, para mejorar lo que estaba mal. Si bien ese candidato no ganó, su imagen quedó íntimamente ligada a ese mensaje. Visto esto, me resulta difícil un cambio del mensaje positivo a uno en el cual todo está mal y nos dice “cambiemos todo”. Hace ruido. Y mucho. Difícil de digerir. Seguramente el cambio del mensaje es interpretado por el común de la gente como un reconocimiento del fracaso anterior o, peor aún, como que el anterior era un menaje insincero.

El otro partido concertante no lo hizo mejor. O tal vez lo hizo peor. En éste caso no es que quisieran cambiar de candidato y luego tratar de convencernos que el nuevo era mejor. No. El candidato original se bajó enojado, ofuscado, hasta dolido, por la falta de “apoyo en bloque” de su fuerza. Y lo hizo público. Rápidamente hubo que salir a inventar un candidato. Un nuevo Stirling. Valiente actitud de quien se inmola, pero estos sacrificios no aportan en las urnas.

 El mensaje fue nuevamente malo. Con derivaciones en el imaginario de la gente que no son nada deseables para el partido. Si el líder de la facción casi hegemónica no logró un apoyo casi hegemónico para su candidato, ¿continúa siendo líder?, ¿quién manda?, ¿cuál es el futuro de la fuerza? Si a esto le sumamos las declaraciones realizadas en relación a lo incierto de la continuidad en la actividad política del mandamás, tenemos ruido. Otra vez ruido. Y mucho. Difícil de digerir.

Sumado a lo anterior tenemos la aparición de un convidado de piedra. Convidado éste que parece que se terminará comiendo toda la cena. Nadie daba nada por él, pero en base a mensajes sencillos, con pocas “ideas fuerza” pero bien seleccionadas, y con sus paradas de carro a lo guapo  (a Pepe y Sra.) logró lo que nadie creía posible, superar a los concertados, aunque si bien los supera, no los lidera.

Y con esto tenemos el tercer ruido. La actitud de los fundacionales volvió a ser errada. En vez de seguir confrontando al oficialismo, distrajo sus fuerzas en pegarle al outsider (y por más que muchos digan que no lo es, para mi sí lo es) en vez de contraponerse al oficialismo citadino. El debutante logró lo que pocos. Le pegaron de adentro y le pegaron de afuera. Haciendo una simple suma algebraico-sicológica – si se me permite el término – tenemos una víctima castigada por todos, un mensaje claro y dicho en voz pausada, un enojo “manso” en los momentos oportunos y poca historia para ser atacado, lo que termina dando un resultado altamente satisfactorio para él.

En la vereda del frente, el favorito la mira relamiéndose. Nada tiene que hacer más que callar para sacar provecho. Habla la oposición externa, habla la oposición interna, y entre ellos se matan. Mientras tanto él balconea y patea para adelante cualquier solución o asunción de compromiso. “Tendremos que estudiarlo…”, dice. Y sigue sumando.

Ya finalizando, creo que el debut de la Concertación no fue el mejor. Rencillas internas o intentar mostrar quién manda de un lado, falta de apoyo sectorial o falta de fondos por el otro, jaquearon sin posibilidad de reversión este primer intento concertado.

Habrá que esperar otro lustro, o tal vez más… el tiempo lo dirá, pero lo que tengo claro es que no se debe dejar morir este instrumento por más complicado que sea el start-up.

Ténganme por desahogado.


Hasta la próxima.


@dannyvile



N.de R.(07/07/2015): en los últimos dos días DM ha salido a tacar más frontalmente a EN ,pero entiendo que este hecho, y más allá de esta aclaración, no desvirtúa lo que quiero transmitir.

sábado, 4 de abril de 2015

Ducha de clases.

Ducha de clases.

Los puntos sobre las íes…


            Durante años la ducha no fue para mí más que un campo de entrenamiento – por no decir un campo de batalla – de mi afición al canto. Eran mis cinco minutos de fama, desentonando cualquier canción que a Uds. se les pudiese ocurrir.

Pero últimamente esto ha cambiado (y mi familia está sumamente agradecida).

He logrado captar, luego de una profunda y aseada reflexión, que es un tema más que importante, tan importante que logra opacar al Corredor Garzón, o a la lucha contra o sumisión a A.D.E.O.M.

Siempre pensé que la plebe era mucho más limpia que la monarquía. No en vano los perfumes fueron un invento de la noblesse française y no de los paysans.

Pero no. Inocente de mí. A la luz de la campaña por la intendencia de Montevideo me he dado cuenta que la ducha es a la revolución como la nariz roja es a los borachPAYASOS.

*************** O ***************

En fin, tanta reflexión ducheril me ha llevado a escribir el boceto de un manifiesto que espero ayude a cambiar al mundo. Son ideas libertarias y limpiadoras que intentan crear la bases de una revolución que le de un marco teórico a la ducha de clases. Que los dueños poderosos no puedan seguir adueñándose de la ducha ajena. En definitiva, que haya agua caliente para todos, o para ninguno.

He aquí algunas de las ideas que vengo manejando para poder liberar a los pueblos ensuciados:

  ü  La peor ducha es la que no se hace.

  ü  El baño es el opio de los pueblos.

  ü  Los seres humanos hacen su propia ducha, aunque bajo mugres influidas por el pasado.

  ü  La ducha siempre ha existido, pero no siempre en una forma razonable.

  ü  No es la ducha del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su ducha.

  ü  Los desposeídos tienen una ducha que ganar.

  ü  El progreso social puede ser medido por el aseo del sexo femenino.

  ü  El obrero, obligado a limpiarse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la ducha, a todas las fluctuaciones del agua caliente.

  ü  El duchismo no priva al hombre de la libertad de ducharse después de su trabajo, lo único de lo que lo priva es de la libertad de duchar a otros por medio de tales apropiaciones.

  ü  Nadie combate la ducha; a lo sumo combate la ducha de los demás. La ducha ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.

Estas ideas, debo reconocer, no surgieron sólo de mis elucubraciones duchísticas, sino que están influidas por la gesta heroica del Protector de los Baños Libres. Quién podrá olvidar sus frases libertarias que tanto hacen a nuestra ducha:

  ü  Mi limpieza emana de vosotros y ella cesa ante vuestra ducha soberana.

  ü  Nadie podrá ducharnos, sino nosotros mismos.

  ü  La ducha de los pueblos no admite la menor demora.

  ü  Que los más sucios sean los más duchados.

  ü  Con una ducha, no huelo ni temo.

  ü  Sean los orientales tan limpios como valientes.

  ü  Que lo indios en sus pueblos se duchen por sí.

  ü  Para mí no hay nada más sagrado que el baño de los pueblos.

  ü  Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño que ver limpia a mi nación.

  ü  No venderé la rica ducha de los orientales al vil precio de una bañera.

  ü  Unidos íntimamente, nos duchamos contra tiranos que intentan profanar nuestros más sagrados derechos.

  ü  No existe un pacto expreso que deposite en otro pueblo de la federación la administración de la ducha.

*************** O ***************

Prometo seguir trabajando sobre estas ideas, ideas que estoy seguro que en poco tiempo lograrán dividir al mundo. Estarán ellos, y estaremos nosotros. Una nueva época está por nacer. Esponja en mano, vayamos a la ducha.

Limpios del mundo uníos. Sepan que toda la historia de la suciedad humana, hasta la actualidad, es una historia de ducha de clases, o más precisamente, de clases de ducha.

Recuerden que la ducha es el motor de la historia.

Hasta la próxima.

                                               @dannyvile

lunes, 30 de marzo de 2015

El Pepe nos jopeó otra vez.

El Pepe nos jopeó otra vez…
Los puntos sobres las íes…

Con la calma de Turismo, y habiendo bajado un poco la espuma de este tema, mientras crece la de la cerveza, me surgen algunas reflexiones sobre los últimos dichos del kusturikizado.

Y si, me refiero a la aceptación del Pepe de haber hecho campaña por su partido en las últimas elecciones nacionales. Y sobre esto, valen dos abordajes del tema.

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En primer lugar, es bueno ubicarse en lo que estaba pasando en esos momentos: anuncios negros sobre la economía y chismes varios sobre los desencuentros entre las dos facciones mayoritarias del oficialismo.

Todo eso pasó al olvido. Nuevamente el Pepe marcó la agenda política del país a su antojo. Otra vez, y otra más, logró desviar los temas que estaban en tapa e instalar otro, a su antojo, del cual sabe que no tendrá consecuencias ni políticas, ni jurídicas, ni menos aun de imagen.

Ya nadie siguió hablando de las cuentas públicas, que por lo escuchado, parece que no íbamos tan bien.

Ya nadie siguió hablando de la interna oficialista y sus trifulcas, que sin duda tendrá gran impacto en el presupuesto que se empieza a tratar en breve y que marcará, seguramente, nuestra suerte en el lustro que comienza.

Todos se lanzaron en contra de lo confesado por el Pepe, abandonando los otros temas. Lo primero está casi bien, lo segundo es un gran error. Y esto nos lleva al segundo enfoque.

La confesión del Pepe es brutal. Es brutal porque admite haber violado la Constitución sin ambages, sin ningún tipo de arrepentimiento, y admitiendo que lo hizo justamente por aquello para lo cual la prohibición violada existe. Admitió, lisa y llanamente, que no fue el presidente de todos los uruguayos sino que fue un simple operador político de la campaña oficialista. Y admite que lo hizo a sabiendas.

Esta actitud ataca frontalmente lo dispuesto en el artículo 77 numeral 5º de nuestra Carta Magna. Y el castigo previsto no es menor y se establece en el artículo 172, el cual remite al artículo 93 del mismo cuerpo normativo. Es decir, el Pepe es pasible de JUICIO POLÍTICO por haber violado la Constitución.

Mantuve por esos días un interesante intercambio en tuiter en el cual participó un Representante Nacional. Varios sostuvimos la necesidad de disparar este mecanismo constitucional. Otros, entre los cuales se encontraba dicho Representante Nacional, sostenían que no tenía sentido, que el resultado era cantado y que, en definitiva, no iría a pasar nada.

Coincido en la conclusión desde el punto de vista jurídico. Discrepo radicalmente desde el punto de vista político.

El comenzar a transitar por tal camino, el cual es cierto que no pasaría de su primer escalón, obligaría a la bancada oficialista a tomar posición. No sería mala cosa escuchar los argumentos que puedan esgrimir para justificar una violación flagrante y confesa de la Constitución. Todo lo cual, por cierto, quedaría asentado en las actas de sesiones, actas que son el testimonio del hoy para el mañana.

Incluso y aún en el caso que no se esgrimiese ninguna defensa (ya sea por toda la bancada oficialista o por una parte de ella) y tan sólo hubiese un silencioso voto de apoyo, sería bueno que así quede recogido.

Entiendo que no puede haber otra actitud. El Pepe cambió la agenda – o el foco de la información como diría un connotado periodista – y la oposición aceptó el cambio. Bien. Pero entonces jueguen el partido en serio.

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Estimados – y tal vez a esta altura aburridos – lectores, éste no es un tema menor. El Pepe confesó que violó la Constitución aun sabiendo que lo hacía. No se puede andar con medias tintas. No se puede tolerar tal desatino y contentarse únicamente con tener algún titular en algún diario o algunos segundos de fama efímera en la televisión.

En pocos días llega el último ciclista a la meta y larga el año. Se termina definitivamente la modorra veraniega uruguaya. Que mejor oportunidad que esa fecha para ver una reacción acorde.

Espero que así suceda, y que no se haga realidad el viejo dicho de que lo mejor en caso de violación es relajarse y gozar.

Desahogado que fui, les digo hasta la próxima.

sábado, 21 de febrero de 2015

Se viene el cambio de mando...

A través de los servicios secretos afiliados – que por cierto nadie ha descubierto aún – hemos accedido a una charla reservada entre el que se va y el que se viene.  Aprovechamos la oportunidad para agradecer a nuestros espías por todo lo que han hecho por la prensa libre y contestataria a lo largo de estos últimos años. Con coraje y con valor, aún a riesgo de su propia integridad, han mantenido informados a mis lectores – y a los de Búsqueda – del acontecer culinario nacional.
Gracias Duende... y desde este lugar te deseamos el mejor de los destinos... no... no... perdón... te deseamos que te toque "un buen destino".
Ahora si, con Uds. el último trabajo de nuestro colaborador, el cual hemos transcrito en honor a la libertad de expresión, bahhh, en honor a la libertad de chusmerío.
Hasta la próxima asunción, que espero sea en cinco años. Ni antes, ni después.
                                                                                                                                          @dannyvile

****** – O – *****

– Tenemossss   que prepararrrr   el acto de asunciónnnn...
– Pará loco, tiempo al tiempo no apuré al chancho rengo, tá?
– ¿Qué estássss   rengo? Si, se nota un poco el bamboleo al caminar… lo atribuí a otras cosassss
– No, m’ijo, no. Es por el problema en la cadera. Y el peso no me ayuda.
– Si ya se, Danilo ya me dijo que hay problemas de caja.
– No, papá! No te hablo de los morlacos, te hablo de la comida, ¿Entendé? Con mi sueldo y el de la patrona no da pa’comer bien… pura porquería… ojalá puédamo ahorrar algo.
– Ahorrar… puede serrr   necesitamos un país lleno de ahorristas y ahorristossss...
 ‘tas loco vo… si ahorran no me ponen los mangos pa’las casas, y los uruguayo se van a quedar sin refugio.
– Eso, refugio. Lindo lío me dejasteeee.   Hay un montón de sirios afeitados y sin visita allá, y un montón de sirios no afeitados y con visitas acá. Y no hay forma de ponerlos a trabajarrr.
– Y qué queré que haga. Ya fui a hablarles pa’que laburen, pero los locos esos me dijeron “no jodá, bo. Mirá que conocemo tu chamuyo de lo Kung San. A otro refugiado con ese cuento”… y ta… el pez por la boca muere.
 ¿Kung San? ¿No te alcanza con Irán?¿Ahora también querés estrechar relaciones con Corea del Norte?
– No, pará. En el norte sólo estreché relaciones con lo gringo, el negro me cae simpático, y la Yulisa se prendía a todas las jodas.
– ¿Con Barak? Hasta suena árabe… pero eso está biennnn.    Yo hice lo mismo, con George, para delicia de Zabalza, ¿te acordássss?
– Como me voy a olvidar, si al final chamuyando a la vieja que es peor que el tuerto,  yo te arreglé el lío de las pasteras.
– ¿Pasteras? Siempre pensando en comerrrr…      y después te quejas que andás rengueandoooo!
 Ta loco, ta, ta, taaaaaa… concéntrate… volvé… estábamo hablando del ato del domingo. Ya hablé con la patrona, ella te pasa la banda.
 ¿Lucía me pasa la banda? ¿pero no tocan los Blandenguessss?
– No, loco, no. La banda presidencial. Pero no se la pidás a lo de lo pescado que no están en condicione de bancarla. Por suerte el mejor banquero de la historia les prestaba guita… sino, en vez de congelar pescado, les congelaban las cuentas…
– Cuentas. Eso es lo que estoy haciendo desde hace meses. Y no me cierrannnn...
– Mejor no hablé de eso en el discurso… si seguí prometiendo guita, Danilo se infarta…
– Discurso… eso… ya lo tengo que empezar a aramarrrr…
 ¿Y ya sabé que vas a decir?
– Si. Todo planificado… “Compañeras   y   compañerossss,   ciudadanas y ciudadanossss,    festejennnn…   uruguayas y uruguayossss…    festejennnn
– ‘ta bárbaro, ¿y despué?
– Nada.
–¿Cómo que nada?
– Nada de nada.
–¿’tas mamao? ¿necesitá que te despierte? Mirá que la Lucía es especialista en eso...
– Nada de nada de nada. PPS. Sólo un profundo y prolongado silencio, que tan buen resultado me ha dado.