lunes, 18 de mayo de 2015

Las herencias malditas, o la construcción del relato.

Las herencias malditas, o la construcción del relato.
Los puntos sobre las íes…

Hemos finalizado un nuevo ciclo electoral. El tercero luego de la megacrisis del 2002, aunque la misma sigue omnipresente. Una vez y otra también, quieren hacernos creer que todo lo malo que subsiste es culpa de ella, y que todo lo bueno conseguido es a pesar de ella (la tan mentada “herencia maldita”) y que se logró únicamente por  mérito propio. ¿Nada es culpa de los de ahora, ni nada bueno hicieron lo de antes? Señores, ni muy muy, ni tan tan…

Nadie puede discutir el impacto y la gravedad de la crisis del 2002. Nadie puede discutir que la misma se desencadenó por una serie de causas ajenas al país, o si propias, ajenas al gobierno.

Si es discutible la capacidad de previsión que tuvo el gobierno nacional. O el departamental. No es difícil recordar a Chiarino Milans gritando a los cuatro vientos la existencia de brotes de aftosa en Argentina (mediados del 2001) y pocos meses después nos estallaba en nuestra propia cara. O al ex-intendente – hoy edil – firmando un convenio con ADEOM a fines de ese mismo año cuando nuestro vecino se caía a pedazos (o se volaba en helicóptero). Convenio que persiste en sus coletazos hasta el día de hoy, mientras seguimos esperando a los cisnes en el Miguelete…

Pero todo eso fue en el 2002… Fue embromado. Nadie lo duda. Pero supimos salir. Y bastante más rápido de lo que se preveía. Ciertamente debemos agradecer que el presidente de entonces no le hizo caso al F.M.I. ni al actual presidente. Y debemos agradecer también que Danilo tampoco les hiciera caso.

Tuvimos un 2002 calamitoso… pero supimos salir. Y salimos bastante mejor que nuestro vecino allende el Plata. Haber visto cualquier canal argentino en aquel entonces es una muestra de que es lo que NO nos pasó.

Muy por el contrario, el gobierno que inició en 2005 recibió un país ordenado, con un perfilamiento de las obligaciones que permitía augurar esperanzas, con una inflación menor a la actual, con aumento de los puestos de trabajo y aumento del salario real, con una mejoría en ciernes que preveía grandes éxitos y una situación parecida a la de 1999.

Y  antes que me salten arriba, lo anterior no es invento mío. Fue suscrito por José Díaz, Reinaldo Gargano, Danilo Astori, Azucena Berrutti, Jorge Brovetto, Víctor Rossi, Jorge Lepra, Eduardo Bonomi, Miguel Fernández Galeano, José Mujica, Héctor Lescano, Jaime Igorra y Marina Arismendi, y obviamente, por el actual presidente. Cuantos nombres conocidos… cuantos nombres actuales...

En palabras de ellos, “en el transcurso de 2004 la economía uruguaya consolidó el proceso de recuperación que se había iniciado a comienzos de 2003, tras la salida diseñada para la crisis del sistema financiero y la solución brindada a la concentración de vencimientos de deuda pública. En ese sentido, la producción global de bienes y servicios mostró un fuerte crecimiento en 2004, de 12,3%, recuperando de ese modo buena parte de la caída de la actividad registrada entre 1999 y 2002. El dinamismo productivo se sustentó en un entorno externo favorable y en un contexto interno de mejora en la situación financiera del gobierno y de política monetaria prudente (...) De este modo, en el último trimestre de 2004 el nivel de actividad alcanzó valores similares a los observados a principios de 1999 (…) En materia de comercio de bienes, en 2004 las exportaciones exhibieron un marcado aumento, de 32,5% medidas en dólares según datos provistos por el Banco Central del Uruguay (…) En un contexto de mejora de la situación financiera del sector público y de política monetaria restrictiva, la tasa de inflación se redujo a 7,6% en los doce meses terminados en diciembre de 2004 (…) En materia de remuneraciones, en un contexto de sensible aumento de los puestos de trabajo, en 2004 el salario líquido medio interrumpió la tendencia descendente experimentada desde 2002 y, en cambio, registró una suba de 2,9% en términos reales (…)  

Para los incrédulos, esta cita es extraída del mensaje del Poder Ejecutivo enviado al Parlamento en ocasión de la Rendición de Cuentas del año 2005, http://www.parlamento.gub.uy/htmlstat/pl/repartidos/camara/D2005070303-00.htm

Reiterando lo ya expresado, la crisis del 2002 fue embromada. Muy embromada. Terrible. Pero fue rápidamente atacada y revertida, pudiéndose entregar al siguiente gobierno un país en franca recuperación y con grandes expectativas. Y sobre eso creo que no existe posibilidad de duda alguna.

En el 2005 no se refundó el Uruguay. Simplemente se siguió por un camino de recuperación y crecimiento que se inició en el año 2003. Si el camino recorrido a partir de entonces fue bueno o malo es cuestión de gustos, o de corazón, y cada uno tiene el suyo. Pero no es razonablemente admisible seguir insistiendo con que en dicho año se recibió un país que se caía a pedazos. Tal vez se le pueda aceptar a doña María, pero no se le puede aceptar a un ciudadano interesado en la verdad, y menos aún aceptárselo a quienes suscribieron las citas que realicé.

Ya es hora de dejar de echarle las culpas de lo que hoy pasa a lo sucedido trece años atrás. Los éxitos y los fracasos deben admitirse como propios y no escudarse en la “herencia maldita”, que al decir de los implicados, no lo fue tanto.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, aunque yo creo que no es así. Tal vez sí sea cierto que es el único que se da cuenta de dicha circunstancia. Sean por tanto hombres. Dense cuenta que se ha tropezado mil veces con este peñasco, y aprovechen para construir a futuro aprendiendo de sus propios errores y no dedicarse a justificar sus fracasos en la culpa de otros.

No permitamos que nos inventen una realidad por parte de los mismos que afirmaron que era otra.

No permitamos que fabriquen una historia reciente que sea funcional a un proyecto, por sobre lo verídico.

No permitamos que echen la culpa a otros de sus propios errores o desatinos, sin perjuicio de apoyar lo que está bien, que no deja de ser bastante.

En definitiva, no permitamos que borren con la lengua lo que escribieron con su mano.

Hasta la próxima.



@dannyvile

martes, 5 de mayo de 2015

Ruido de campaña, o campaña con ruido.

Ruido de campaña, o campaña con ruido.
Los puntos sobres las íes…


Viendo la campaña por Montevideo, me surge la duda si la oposición capitalina logró entender la realidad de nuestra gente o sigue, en cambio, tratando de mirar lo que pasa con lentes equivocados (que por cierto, parte del “oficialismo” creo que peca por lo mismo).

            Al arrancar la carrera ya se vio al FA picando al frente, alejado, tranquilo, sin amenazas a la vista.

¿Qué amenazas podría haber si la Concertación logró descabezarse sola? En pocos días se sacó de arriba a los dos “candidatos naturales”.

Tal cual. Mandó a cuarteles de invierno a aquellos que se veían, y desde hace años, como los candidatos referentes de ambos partidos fundacionales a la intendencia montevideana. Hubo que inventar – si, inventar – nuevos candidatos en pocos días, y ciertamente podemos ver los resultados, o la falta de ellos. Se me podrá acusar que con el diario del lunes es fácil, pero ni el más tonto de los analistas no se hubiese dado cuenta que lo sucedido no gustó. Como dice el aforismo, lo que mal comienza, mal acaba. Y peor termina si en el camino se siguen tomando decisiones que a mi entender, son equivocadas. Decisiones que a mi juicio, hicieron ruido, tanto ruido que hacen que hoy se esté donde se está…

Veamos algunos ejemplos.

Durante meses, y no hace tanto, asistimos a una campaña “por la positiva”. No importa cuánto se le pegase, aparecía la sonrisa y la consabida frase de que no se respondería a los agravios, y que se mantendría lo que estaba bien, para mejorar lo que estaba mal. Si bien ese candidato no ganó, su imagen quedó íntimamente ligada a ese mensaje. Visto esto, me resulta difícil un cambio del mensaje positivo a uno en el cual todo está mal y nos dice “cambiemos todo”. Hace ruido. Y mucho. Difícil de digerir. Seguramente el cambio del mensaje es interpretado por el común de la gente como un reconocimiento del fracaso anterior o, peor aún, como que el anterior era un menaje insincero.

El otro partido concertante no lo hizo mejor. O tal vez lo hizo peor. En éste caso no es que quisieran cambiar de candidato y luego tratar de convencernos que el nuevo era mejor. No. El candidato original se bajó enojado, ofuscado, hasta dolido, por la falta de “apoyo en bloque” de su fuerza. Y lo hizo público. Rápidamente hubo que salir a inventar un candidato. Un nuevo Stirling. Valiente actitud de quien se inmola, pero estos sacrificios no aportan en las urnas.

 El mensaje fue nuevamente malo. Con derivaciones en el imaginario de la gente que no son nada deseables para el partido. Si el líder de la facción casi hegemónica no logró un apoyo casi hegemónico para su candidato, ¿continúa siendo líder?, ¿quién manda?, ¿cuál es el futuro de la fuerza? Si a esto le sumamos las declaraciones realizadas en relación a lo incierto de la continuidad en la actividad política del mandamás, tenemos ruido. Otra vez ruido. Y mucho. Difícil de digerir.

Sumado a lo anterior tenemos la aparición de un convidado de piedra. Convidado éste que parece que se terminará comiendo toda la cena. Nadie daba nada por él, pero en base a mensajes sencillos, con pocas “ideas fuerza” pero bien seleccionadas, y con sus paradas de carro a lo guapo  (a Pepe y Sra.) logró lo que nadie creía posible, superar a los concertados, aunque si bien los supera, no los lidera.

Y con esto tenemos el tercer ruido. La actitud de los fundacionales volvió a ser errada. En vez de seguir confrontando al oficialismo, distrajo sus fuerzas en pegarle al outsider (y por más que muchos digan que no lo es, para mi sí lo es) en vez de contraponerse al oficialismo citadino. El debutante logró lo que pocos. Le pegaron de adentro y le pegaron de afuera. Haciendo una simple suma algebraico-sicológica – si se me permite el término – tenemos una víctima castigada por todos, un mensaje claro y dicho en voz pausada, un enojo “manso” en los momentos oportunos y poca historia para ser atacado, lo que termina dando un resultado altamente satisfactorio para él.

En la vereda del frente, el favorito la mira relamiéndose. Nada tiene que hacer más que callar para sacar provecho. Habla la oposición externa, habla la oposición interna, y entre ellos se matan. Mientras tanto él balconea y patea para adelante cualquier solución o asunción de compromiso. “Tendremos que estudiarlo…”, dice. Y sigue sumando.

Ya finalizando, creo que el debut de la Concertación no fue el mejor. Rencillas internas o intentar mostrar quién manda de un lado, falta de apoyo sectorial o falta de fondos por el otro, jaquearon sin posibilidad de reversión este primer intento concertado.

Habrá que esperar otro lustro, o tal vez más… el tiempo lo dirá, pero lo que tengo claro es que no se debe dejar morir este instrumento por más complicado que sea el start-up.

Ténganme por desahogado.


Hasta la próxima.


@dannyvile



N.de R.(07/07/2015): en los últimos dos días DM ha salido a tacar más frontalmente a EN ,pero entiendo que este hecho, y más allá de esta aclaración, no desvirtúa lo que quiero transmitir.

sábado, 4 de abril de 2015

Ducha de clases.

Ducha de clases.

Los puntos sobre las íes…


            Durante años la ducha no fue para mí más que un campo de entrenamiento – por no decir un campo de batalla – de mi afición al canto. Eran mis cinco minutos de fama, desentonando cualquier canción que a Uds. se les pudiese ocurrir.

Pero últimamente esto ha cambiado (y mi familia está sumamente agradecida).

He logrado captar, luego de una profunda y aseada reflexión, que es un tema más que importante, tan importante que logra opacar al Corredor Garzón, o a la lucha contra o sumisión a A.D.E.O.M.

Siempre pensé que la plebe era mucho más limpia que la monarquía. No en vano los perfumes fueron un invento de la noblesse française y no de los paysans.

Pero no. Inocente de mí. A la luz de la campaña por la intendencia de Montevideo me he dado cuenta que la ducha es a la revolución como la nariz roja es a los borachPAYASOS.

*************** O ***************

En fin, tanta reflexión ducheril me ha llevado a escribir el boceto de un manifiesto que espero ayude a cambiar al mundo. Son ideas libertarias y limpiadoras que intentan crear la bases de una revolución que le de un marco teórico a la ducha de clases. Que los dueños poderosos no puedan seguir adueñándose de la ducha ajena. En definitiva, que haya agua caliente para todos, o para ninguno.

He aquí algunas de las ideas que vengo manejando para poder liberar a los pueblos ensuciados:

  ü  La peor ducha es la que no se hace.

  ü  El baño es el opio de los pueblos.

  ü  Los seres humanos hacen su propia ducha, aunque bajo mugres influidas por el pasado.

  ü  La ducha siempre ha existido, pero no siempre en una forma razonable.

  ü  No es la ducha del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su ducha.

  ü  Los desposeídos tienen una ducha que ganar.

  ü  El progreso social puede ser medido por el aseo del sexo femenino.

  ü  El obrero, obligado a limpiarse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la ducha, a todas las fluctuaciones del agua caliente.

  ü  El duchismo no priva al hombre de la libertad de ducharse después de su trabajo, lo único de lo que lo priva es de la libertad de duchar a otros por medio de tales apropiaciones.

  ü  Nadie combate la ducha; a lo sumo combate la ducha de los demás. La ducha ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.

Estas ideas, debo reconocer, no surgieron sólo de mis elucubraciones duchísticas, sino que están influidas por la gesta heroica del Protector de los Baños Libres. Quién podrá olvidar sus frases libertarias que tanto hacen a nuestra ducha:

  ü  Mi limpieza emana de vosotros y ella cesa ante vuestra ducha soberana.

  ü  Nadie podrá ducharnos, sino nosotros mismos.

  ü  La ducha de los pueblos no admite la menor demora.

  ü  Que los más sucios sean los más duchados.

  ü  Con una ducha, no huelo ni temo.

  ü  Sean los orientales tan limpios como valientes.

  ü  Que lo indios en sus pueblos se duchen por sí.

  ü  Para mí no hay nada más sagrado que el baño de los pueblos.

  ü  Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño que ver limpia a mi nación.

  ü  No venderé la rica ducha de los orientales al vil precio de una bañera.

  ü  Unidos íntimamente, nos duchamos contra tiranos que intentan profanar nuestros más sagrados derechos.

  ü  No existe un pacto expreso que deposite en otro pueblo de la federación la administración de la ducha.

*************** O ***************

Prometo seguir trabajando sobre estas ideas, ideas que estoy seguro que en poco tiempo lograrán dividir al mundo. Estarán ellos, y estaremos nosotros. Una nueva época está por nacer. Esponja en mano, vayamos a la ducha.

Limpios del mundo uníos. Sepan que toda la historia de la suciedad humana, hasta la actualidad, es una historia de ducha de clases, o más precisamente, de clases de ducha.

Recuerden que la ducha es el motor de la historia.

Hasta la próxima.

                                               @dannyvile

lunes, 30 de marzo de 2015

El Pepe nos jopeó otra vez.

El Pepe nos jopeó otra vez…
Los puntos sobres las íes…

Con la calma de Turismo, y habiendo bajado un poco la espuma de este tema, mientras crece la de la cerveza, me surgen algunas reflexiones sobre los últimos dichos del kusturikizado.

Y si, me refiero a la aceptación del Pepe de haber hecho campaña por su partido en las últimas elecciones nacionales. Y sobre esto, valen dos abordajes del tema.

**************** x ***************

En primer lugar, es bueno ubicarse en lo que estaba pasando en esos momentos: anuncios negros sobre la economía y chismes varios sobre los desencuentros entre las dos facciones mayoritarias del oficialismo.

Todo eso pasó al olvido. Nuevamente el Pepe marcó la agenda política del país a su antojo. Otra vez, y otra más, logró desviar los temas que estaban en tapa e instalar otro, a su antojo, del cual sabe que no tendrá consecuencias ni políticas, ni jurídicas, ni menos aun de imagen.

Ya nadie siguió hablando de las cuentas públicas, que por lo escuchado, parece que no íbamos tan bien.

Ya nadie siguió hablando de la interna oficialista y sus trifulcas, que sin duda tendrá gran impacto en el presupuesto que se empieza a tratar en breve y que marcará, seguramente, nuestra suerte en el lustro que comienza.

Todos se lanzaron en contra de lo confesado por el Pepe, abandonando los otros temas. Lo primero está casi bien, lo segundo es un gran error. Y esto nos lleva al segundo enfoque.

La confesión del Pepe es brutal. Es brutal porque admite haber violado la Constitución sin ambages, sin ningún tipo de arrepentimiento, y admitiendo que lo hizo justamente por aquello para lo cual la prohibición violada existe. Admitió, lisa y llanamente, que no fue el presidente de todos los uruguayos sino que fue un simple operador político de la campaña oficialista. Y admite que lo hizo a sabiendas.

Esta actitud ataca frontalmente lo dispuesto en el artículo 77 numeral 5º de nuestra Carta Magna. Y el castigo previsto no es menor y se establece en el artículo 172, el cual remite al artículo 93 del mismo cuerpo normativo. Es decir, el Pepe es pasible de JUICIO POLÍTICO por haber violado la Constitución.

Mantuve por esos días un interesante intercambio en tuiter en el cual participó un Representante Nacional. Varios sostuvimos la necesidad de disparar este mecanismo constitucional. Otros, entre los cuales se encontraba dicho Representante Nacional, sostenían que no tenía sentido, que el resultado era cantado y que, en definitiva, no iría a pasar nada.

Coincido en la conclusión desde el punto de vista jurídico. Discrepo radicalmente desde el punto de vista político.

El comenzar a transitar por tal camino, el cual es cierto que no pasaría de su primer escalón, obligaría a la bancada oficialista a tomar posición. No sería mala cosa escuchar los argumentos que puedan esgrimir para justificar una violación flagrante y confesa de la Constitución. Todo lo cual, por cierto, quedaría asentado en las actas de sesiones, actas que son el testimonio del hoy para el mañana.

Incluso y aún en el caso que no se esgrimiese ninguna defensa (ya sea por toda la bancada oficialista o por una parte de ella) y tan sólo hubiese un silencioso voto de apoyo, sería bueno que así quede recogido.

Entiendo que no puede haber otra actitud. El Pepe cambió la agenda – o el foco de la información como diría un connotado periodista – y la oposición aceptó el cambio. Bien. Pero entonces jueguen el partido en serio.

**************** x ***************

Estimados – y tal vez a esta altura aburridos – lectores, éste no es un tema menor. El Pepe confesó que violó la Constitución aun sabiendo que lo hacía. No se puede andar con medias tintas. No se puede tolerar tal desatino y contentarse únicamente con tener algún titular en algún diario o algunos segundos de fama efímera en la televisión.

En pocos días llega el último ciclista a la meta y larga el año. Se termina definitivamente la modorra veraniega uruguaya. Que mejor oportunidad que esa fecha para ver una reacción acorde.

Espero que así suceda, y que no se haga realidad el viejo dicho de que lo mejor en caso de violación es relajarse y gozar.

Desahogado que fui, les digo hasta la próxima.

sábado, 21 de febrero de 2015

Se viene el cambio de mando...

A través de los servicios secretos afiliados – que por cierto nadie ha descubierto aún – hemos accedido a una charla reservada entre el que se va y el que se viene.  Aprovechamos la oportunidad para agradecer a nuestros espías por todo lo que han hecho por la prensa libre y contestataria a lo largo de estos últimos años. Con coraje y con valor, aún a riesgo de su propia integridad, han mantenido informados a mis lectores – y a los de Búsqueda – del acontecer culinario nacional.
Gracias Duende... y desde este lugar te deseamos el mejor de los destinos... no... no... perdón... te deseamos que te toque "un buen destino".
Ahora si, con Uds. el último trabajo de nuestro colaborador, el cual hemos transcrito en honor a la libertad de expresión, bahhh, en honor a la libertad de chusmerío.
Hasta la próxima asunción, que espero sea en cinco años. Ni antes, ni después.
                                                                                                                                          @dannyvile

****** – O – *****

– Tenemossss   que prepararrrr   el acto de asunciónnnn...
– Pará loco, tiempo al tiempo no apuré al chancho rengo, tá?
– ¿Qué estássss   rengo? Si, se nota un poco el bamboleo al caminar… lo atribuí a otras cosassss
– No, m’ijo, no. Es por el problema en la cadera. Y el peso no me ayuda.
– Si ya se, Danilo ya me dijo que hay problemas de caja.
– No, papá! No te hablo de los morlacos, te hablo de la comida, ¿Entendé? Con mi sueldo y el de la patrona no da pa’comer bien… pura porquería… ojalá puédamo ahorrar algo.
– Ahorrar… puede serrr   necesitamos un país lleno de ahorristas y ahorristossss...
 ‘tas loco vo… si ahorran no me ponen los mangos pa’las casas, y los uruguayo se van a quedar sin refugio.
– Eso, refugio. Lindo lío me dejasteeee.   Hay un montón de sirios afeitados y sin visita allá, y un montón de sirios no afeitados y con visitas acá. Y no hay forma de ponerlos a trabajarrr.
– Y qué queré que haga. Ya fui a hablarles pa’que laburen, pero los locos esos me dijeron “no jodá, bo. Mirá que conocemo tu chamuyo de lo Kung San. A otro refugiado con ese cuento”… y ta… el pez por la boca muere.
 ¿Kung San? ¿No te alcanza con Irán?¿Ahora también querés estrechar relaciones con Corea del Norte?
– No, pará. En el norte sólo estreché relaciones con lo gringo, el negro me cae simpático, y la Yulisa se prendía a todas las jodas.
– ¿Con Barak? Hasta suena árabe… pero eso está biennnn.    Yo hice lo mismo, con George, para delicia de Zabalza, ¿te acordássss?
– Como me voy a olvidar, si al final chamuyando a la vieja que es peor que el tuerto,  yo te arreglé el lío de las pasteras.
– ¿Pasteras? Siempre pensando en comerrrr…      y después te quejas que andás rengueandoooo!
 Ta loco, ta, ta, taaaaaa… concéntrate… volvé… estábamo hablando del ato del domingo. Ya hablé con la patrona, ella te pasa la banda.
 ¿Lucía me pasa la banda? ¿pero no tocan los Blandenguessss?
– No, loco, no. La banda presidencial. Pero no se la pidás a lo de lo pescado que no están en condicione de bancarla. Por suerte el mejor banquero de la historia les prestaba guita… sino, en vez de congelar pescado, les congelaban las cuentas…
– Cuentas. Eso es lo que estoy haciendo desde hace meses. Y no me cierrannnn...
– Mejor no hablé de eso en el discurso… si seguí prometiendo guita, Danilo se infarta…
– Discurso… eso… ya lo tengo que empezar a aramarrrr…
 ¿Y ya sabé que vas a decir?
– Si. Todo planificado… “Compañeras   y   compañerossss,   ciudadanas y ciudadanossss,    festejennnn…   uruguayas y uruguayossss…    festejennnn
– ‘ta bárbaro, ¿y despué?
– Nada.
–¿Cómo que nada?
– Nada de nada.
–¿’tas mamao? ¿necesitá que te despierte? Mirá que la Lucía es especialista en eso...
– Nada de nada de nada. PPS. Sólo un profundo y prolongado silencio, que tan buen resultado me ha dado.

jueves, 30 de octubre de 2014

Las dos mayorías

Las dos mayorías.
Los puntos sobres las íes…

A la vista de todos está el resultado de  las elecciones del domingo pasado en nuestro país.

Escrutado el 99.6% de los votos emitidos, el 47.2% de quienes votaron lo hicieron por la fórmula del Dr. Vázquez, lo que equivale al 42.3% de los habilitados para sufragar (dentro de los cuales se encuentra, por cierto, gente que ya no vive en el país, e incluso personas fallecidas luego de cerrarse el padrón electoral).

Esto le permite casi con total seguridad obtener la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y tener chances más que ciertas de que acontezca lo mismo en la Cámara de Senadores una vez se finalice el conteo de los votos observados así como, también, obtener la presidencia del país.

De darse lo anterior, nuevamente el Frente Amplio podrá sancionar casi todas las leyes que le venga en ganas. Así lo establece la Constitución, y por tanto al que no le guste que “vaya a llorar al cuartito”. La institucionalidad así se lo permite y no debe pedirle permiso a nadie para hacerlo. Si tiene los votos, tiene la legitimidad necesaria para que ello acontezca.

¿Pero lo anterior implica que tiene la legitimidad de “creerse que actúa por la mayoría”? No, no la tiene. Hay un 57.7% de los inscriptos en el padrón electoral que no los votaron, y casi un 53% de los que sí votaron que no los eligieron. El Frente Amplio representa a quienes los votaron, pero ellos no son la mayoría.

¿Implica lo anterior que deben abdicar de su Programa para actuar como que no tuviesen mayoría legislativa? Nuevamente, no. Casi seguramente tendrán la mayoría legislativa (aunque no los haya votado la mayoría de los electores), y eso alcanza para sancionar las leyes que no requieren mayorías especiales. Nada más que esto es lo que pide la Constitución, y eso es lo único que se le debe exigir, al menos desde este punto de vista.

Por otra parte, también es cierto que vienen gozando de mayorías parlamentarias desde hace un par de periodos, y no obstante eso, más del 80% de las leyes fueron sancionadas también con votos de otros partidos. Si bien la aplanadora funciona, funciona menos que lo que el imaginario popular siente. Pero… el problema aparece cuando si funciona.

Ha habido leyes importantes que no han contado con el apoyo de la oposición. Como ya expresé, no es grave, ni un menosprecio a quienes no los votaron, y mucho menos un atentado a la institucionalidad. Es simplemente aplicar las reglas del juego previamente aceptadas y por cierto conocidas, que deben ser respetadas tanto cuando nos dejan en mejor posición como cuando nos dejan en una no tan buena.

Pero, nuevamente pero…

…también en base a esas reglas del juego por todos aceptadas han sancionado leyes inconstitucionales, y a sabiendas de su inconstitucionalidad. Hasta hemos escuchado frases del estilo de “la votamos así pero después sacamos otra ley y la arreglamos”. Eso es lo que no se puede aceptar. Y es ahí donde la otra mayoría, la de la gente, la de quienes no los votaron debe imponerse por sobre la mayoría legislativa. Son las mismas reglas de juego que le permiten a aquella mayoría (la legislativa) sancionar las leyes que entienden convenientes, las que permiten a esta otra mayoría (reitero, la de la gente) protegerse de los atropellos a la Constitución. No en vano nuestra Carta Magna establece en su artículo cuarto que “La soberanía en toda su plenitud existe radicalmente en la Nación…”. Es por tanto a nosotros, habitantes de un país regido por un mismo gobierno, es decir LA NACIÓN,  que nos compete el luchar contra lo que en este caso, y tal vez sólo en este caso, pueda entenderse como un uso abusivo e incluso ilegítimo de las mayorías.

Son las mismas reglas de juego de las que vengo hablando las que nos dan los derechos y los instrumentos para la defensa de esas propias reglas. Cualquier ciudadano con un interés directo, personal y legítimo le puede pedir al Poder Judicial en la persona de su jerarca (la Suprema Corte de Justicia) que declare la inaplicabilidad de tales leyes. Debe hacerse.

Pero también puede lograrse el mismo fin, pero ya con carácter general, por medio de los mecanismos de ejercicio directo de la soberanía (o institutos de democracia directa como le llaman algunos). También debe hacerse. Y me estoy refiriendo al recurso de referéndum contra las leyes.

La defensa de la institucionalidad democrática es cosa seria. La Constitución debe defenderse ante todo. Es la defensa de los integrantes de la nación frente a los abusos del poder. Incluso del poder legítimamente instituido. Abuso, que como ya dije, se da en esta hipótesis, y no se daría en el uso de las mayorías legislativas dentro de los marcos constitucionales.

Los integrantes de esta otra mayoría tienen las herramientas para que aquella mayoría no se les imponga violando el pacto social. Y en esta situación no sólo es válido que la otra mayoría se haga oír. Es un imperativo republicano.

Desahogado que fuese, me despido hasta la próxima…


@dannyvile

sábado, 4 de octubre de 2014

Lorenzo ¿se equivoca o miente?

Los puntos sobres las íes…

          Estaba revisando viejas fotos sacadas por mí para decidir cuales digitalizaría y cuales utilizaría para el próximo asado. Entre tantas, encontré una serie en la cual se veían infinidad de grafitis y carteles que supieron lucir en Montevideo.
            Me llamó la atención, en particular, una en que se veía un pasacalle en la Plaza Cagancha con el siguiente texto: “Combata el hambre, mate un mendigo”. Es de hace muchos años, tantos que ya me había olvidado de ella. Pero al volver a verla me hizo reflexionar. “Combata el hambre” es algo con lo cual todos estaremos de acuerdo. Es un fin loable sin discusión alguna, pero… parecería que el camino no es el mejor. Y esto también sin posibilidad de discusión alguna.
            Todo lo anterior se refleja en una máxima que en nuestro país hoy está muy devaluada y que creo todos debemos esforzarnos para redimensionarla y posicionarla nuevamente en el lugar que se merece: El fin no justifica los medios.

*************************

He leído y escuchado más de una vez al ex Ministro expresar que de darse nuevamente situaciones similares, volvería a hacerlo mismo. Y a partir de tal afirmación, empezar con una sarta de justificaciones a favor del cierre de PLUNA, cuando no de sus políticas económicas, en conjunto con una diatriba contra la oposición de usar esto como un tema meramente de campaña.

       Se equivoca Lorenzo al afirmar que volvería a hacer lo mismo y que tienen la conciencia tranquila porque el cierre de PLUNA fue lo más conveniente para el país. El ex Ministro Lorenzo NO FUE PROCESADO POR EL CIERRE DE PLUNA. Basta apenas comenzar a leer el auto de procesamiento, para darse cuenta que el cierre de PLUNA es casi anecdótico. El procesamiento a su persona recae por hechos posteriores al cierre. No lo procesaron por eso. Es procesado por entender la Justicia que existe semiplena prueba de haber actuado extralimitando sus poderes funcionales y por fuera de las previsiones normativas. Y no por cerrar PLUNA. Lo fue por haber intervenido en la concesión del famoso aval perfecto realizando supuestas acciones que el derecho castiga.

        Se equivoca Lorenzo al creer y hacer creer que su procesamiento es el de un mártir castigado por intentar hacer lo mejor para el país. Tal vez lo intentó, y tal vez lo haya intentado con la mejor de las intenciones. Pero no fue procesado por eso. Fue procesado por haber realizado una llamada a otro jerarca para interesarse por algo que no debió interesarse.

        Se equivoca Lorenzo al insistir en su defensa con que ha beneficiado a los más desposeídos. Que con la política económica llevada a cabo por el FA se logró incluir a decenas de miles de personas. Eso no lo discuto, como tampoco discuto que el equipo económico, del cual él fue una de las cabezas, fue muy serio y tuvo muchos éxitos. Pero no fue por eso que fue procesado. Fue procesado por haber influenciado a otro funcionario a actuar en contra de las disposiciones vigentes.

           Se equivoca Lorenzo al contarnos que él está con la conciencia tranquila de no haber cometido ningún delito porque no se llevó un peso al bolsillo. No tengo dudas de que es así. Pero no lo procesaron por eso. Fue procesado por haber tenido un papel fundamental influenciando en la toma de una decisión ilegítima por parte de un Ente Autónomo sobre el cual él no tenía autoridad, y por la cual también terminó procesado otro funcionario.

        Se equivoca Lorenzo cuando con su discurso intenta hacernos creer que la conveniencia del cierre de PLUNA justifica todo lo demás que se hizo. Que el fin último era minimizar las pérdidas del Estado y en aras de ello, hizo todo lo que hizo. No fue procesado por el fin deseado, sino por el camino elegido.

         En definitiva, se equivoca Lorenzo… o miente… 

                                                   *************************
Y ya finalizando, reafirmo la vigencia de que el fin no justifica los medios, al menos para mí… y para una Jueza.

Hasta la próxima.

@dannyvile